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En E-commerceeanuncios Toledo puedes publicar anuncios gratis encontrar anuncios clasificados de vivienda, alquiler de pisos, compraventa de coches, motos y empleo. La primera muestra el Álbum 7, con los bocetos para Les demoiselles d'Avignon procedentes de la colección de la Fundación Picasso de Málaga. Se trata de Busto de mujer (1943), una obra elegida por los propios estudiantes de la Academia, que querían presentar a un gran pintor moderno en su centro. El museo holandés Van Abbe, abierto en la ciudad de Eindhoven (sede de la multinacional electrónica Philips), alberga una importante colección privada de Picasso y Kandinsky. Tuvo un gran impacto en la ciudad, pero es significativo que se realizara en una sala privada y no en una institución pública.

El historiador J.F. Yvars, uno de los grandes especialistas en la obra de Picasso, que conoció al artista, apunta que para entender a a Picasso hay que tener presente el horror que siempre le provocó la pobreza. En Picasso todo se acepta y todo se exagera, es difícil llegar a su verdad”, conviene Eduard Vallès, conservador del Museu Picasso, erudito dedicado en cuerpo y alma a estudiar la obra del pintor, que maneja datos y anécdotas con la habilidad de un prestigitador.

Volviendo a la relación Picasso-Barcelona, Vallès cuenta, por ejemplo, que ya en 1919 el genio malagueño hizo su primera donación a la ciudad, Arlequín de Barcelona, que había pintado dos años antes tomando como modelo a Massine, el bailarín y coreógrafo de los Ballets Rusos. Sin embargo, cuando la viuda de Pere Mañach, el primer marchante de Picasso, ofreció en los años 50 al Ayuntamiento de Barcelona el retrato de su marido, fechado en 1901, en París, la respuesta fue: Picasso, ¡ni hablar!”.

Ciertamente, Picasso no cortó nunca sus lazos con los amigos de juventud (Jaume Sabartés, que luego sería su secretario; Manuel Pallarès, Carles Casagemas, los hermanos De Soto...) y tuvo en los artistas catalanes a algunos de sus más activos valedores. Miró, Dalí y Juli González, por ejemplo, intervinieron en 1936 en la grabación de un disco que sería radiado (véase la información adjunta) invitando a los barceloneses a ver la exposición Picasso, proyectada por Adlan (Amics de l'Art Nou), en Casa Esteve.

La movilización había sido de órdago: Sabartés, Breton, Éluard, Dalí y Zervós se encargaron de seleccionar las 25 obras que viajaron a Barcelona (luego a Bilbao y Madrid), procedentes de colecciones privadas y del propio Picasso. Además les denegaron una subvención”, constata Sílvia Domènech, jefe del Archivo y Centro de Documentación del Picasso, que prepara una exposición sobre el tema para octubre del 2011. Se trata de la exposición que en el invierno de 1960, en pleno franquismo, mostraba en la sala Gaspar treinta óleos seleccionados por el propio Picasso.

Pero más que ninguna otra, hay una imagen que habla por sí sola: muestra a un Alexandre Cirici traspasando cabizbajo la frontera con un espléndido óleo enrollado bajo el brazo, Mujer con perro, que había donado Picasso para una subasta en beneficio de los damnificados de las inundaciones del Vallès en 1962. Las humanitarias campañas de la Sociedad Protectora de Animales, van dando sus frutos.

El crítico de arte Josep Maria Cadena sostiene que las hubo por parte del PSUC para que sus simpatizantes acudieran en masa y a la salida volvieran a ponerse en la cola. Y su existencia es puesta en duda tanto por Joan Gaspar como por J.F. Yvars, comisario en el 2006 de una exposición en la Pedrera que evocaba aquella muestra. La mejor manera de anular a alguien es apropiárselo”, y esa es la estrategia que siguieron ante un artista que veían mal por antiespañol” y pintamonas”. Una versión que los herederos del pintor no se creen por el celo con el que el artista guardaba todas sus creaciones.

A esta falta de fortuna crítica hay que añadir la publicación de dos libros, Picasso antes de Picasso de A. Cirici Pellicer (1947) y Picassos de Barcelona, de Cesáreo Rodríguez- Aguilera (1971), que pusieron a coleccionistas extranjeros sobre la pista de obras que hasta entonces no habían salido nunca a la luz, provocando una auténtica diáspora. Y el diario ‘Libération' se pregunta si el electricista no esperó tantos años a sacar a la luz la obra por la prescripción de un supuesto delito de robo.

En septiembre de 1932, Pablo Picasso, que ya era un artista famoso, condujo en su auto desde París hasta Zurich para inaugurar una mega exhibición de sus obras que marcó un punto de inflexión en la historia de la cultura occidental. Aunque él mismo fue el organizador del evento y se hospedó durante dos días en un lujoso hotel cercano, nunca fue a ver sus propias obras en el Museo Kunsthaus de la ciudad. Este invierno boreal, y para celebrar su centenario, el Kunsthaus recreó la histórica exhibición - la mitad de ella- y ha convocado a multitudes. A mano y arriba de una paloma de Picasso, Neruda escribió: Hoy es hoy y ayer se fue no hay duda.

Con sus catálogos, en versiones económicas y caras, sus posters y comunicados de prensa, la primera exhibición en el Kunsthaus fue un prototipo de las exitosas instalaciones de arte que actualmente generan ganancias a los grandes y pequeños museos de todo el mundo. Pero también una acuarela de su periodo azul pinturas aguadas en papel, estudios pintados sobre tela, además de dos centenares de dibujos.

Aunque en ese momento no dejó mucho dinero, ya que el mundo se encontraba en medio de los efectos de la Gran Depresión, el evento tuvo una impresionante convocatoria de 32.000 visitantes durante los dos meses que duró. Un reflejo de la precaria situación económica de la época es que no se vendieron ninguno de los lienzos ofrecidos por Picasso, excepto uno, que fue comprado por el propio museo. Aquel trabajo cubista, 'Guitar on a Gueridon', de 1915, es una de las piezas centrales de la nueva exhibición , que comenzó el 15 de octubre y finaliza el 30 de enero y ya ha recibido 250.000 visitantes.

Un electricista retirado y enfermo de cáncer y su esposa tenían en su garaje, desde hace casi cuatro décadas, al menos 180 obras del pintor, en su mayoría esbozos y estudios. Los humildes ancianos los jubilados del pequeño pueblo de Mouans Sartoux, en pleno valle de los perfumes de Francia, aseguran con la mano en el corazón que ese tesoro desconocido, salido del pincel de maestro, fue un regalo que Pablo Picasso les hizo antes de fallecer. El conjunto, de 180 obras 271 si se cuentan cada uno de los esbozos por separado hasta ahora totalmente inéditas, elaboradas en su mayoría en los años treinta, tiene un valor cercano a los 60 millones de euros.

No todos los días se descubre en un humilde garaje polvoriento del sureste de Francia nada menos que nueve collages cubistas del primer Picasso vanguardista de París, una acuarela del periodo azul, guashes, unas 30 litografías, y dos cuadernos de bocetos y dibujos con unas 100 obras, entre otras creaciones. Hay obras poco comunes, como nueve collages cubistas hechos a principios de la segunda década del siglo XX, un periodo del que muchas de las obras del artista se perdieron. En tanto, el equipo campeón será premiado con 65 000 pesos, el segundo lugar con 45 000 y el tercero con 30 000.

Entre las obras descubiertas figuran algunas poco comunes, como nueve 'collages cubistas' pintados a principios de la segunda década del siglo, un periodo del que muchas de las obras del artista se perdieron y valoradas en unos 40 millones de euros. Este hombre, domiciliado en la Costa Azul francesa, mostró a Claude Picasso 175 obras inéditas, entre ellas, dos cuadernos que contienen en total 97 dibujos. En el podio de la desvencijada ONU, habló simplemente el representante de la gran potencia.

Según el diario, Le Guennec afirmó ante la Policía haber trabajado como electricista de Picasso en las diferentes residencias que el pintor tuvo en la Costa Azul, al tiempo que añadió que fueron el artista su esposa Jacqueline quienes le regalaron las obras. Esta es la gran guerra en uno de los países más belicosos del mundo en las últimas tres décadas.